sábado, 21 de agosto de 2010

Un ángel llamado Tobi

La historia de Adrián, un pequeño de nueve años y su perro Tobi, parece sacada de una película fantástica, de esas creadas por Disney que hacen emocionar a todos. Pero no. Ocurrió en Florencio Varela y enseguida fue tomada como un caso testigo de la lealtad entre una mascota y el niño.

El perrito, de aproximadamente tres años, le salvó la vida al chico cuando un cable mal conectado de su video juego le dio un fortísimo shock eléctrico y le fulminó parte su cuerpo. “Tobi dio un salto, desconectó el cable e hizo reaccionar a mi hijo. Me devolvió la vida que yo le salvé una vez. No sé, quizá fue su ángel de la guarda”, aseguró Luis García, el padre de Adrián a InfoSur.

SHOCK

Todo ocurrió en la noche del miércoles pasado. Eran cerca de las 22, cuando Adrián tomó los joystick de su video juego que su hermano mayor había dejado conectado al televisor, en su casa de la avenida Thevenet. Pero el equipo no funcionaba y el chico buscó conectarlo una y otra vez al toma corriente de la pared. “Seguramente uno de los cables se cortó de un tirón, Adri lo tomó y le dio la descarga. Evidentemente fue muy fuerte”, cuenta Luis.

REGRESO OPORTUNO

Una hora antes del hecho, el perrito había llegado hasta la ruta 36 junto a su amo mayor. De repente, y sin señales previas el animal regresó a la casa ante la sorpresa de Luis, que había llegado hasta allí para tomar un café en la estación de servicios. “El perro volvió después de llorar y llorar a mi alrededor. Siempre me acompaña y nunca había vuelto así tan decido”, contó el papá.

Al llegar a la vivienda, Tobi logró ingresar por una hendija lateral. Milagrosamente llegó justo en momentos donde Adrián recibía el shock eléctrico. “No podía gritar. Menos hablar. Vi entrar a mi perro y notaba que quería ayudarme”, relató el niño. Y agregó: “Ladraba y ladraba muy fuerte. Hizo un movimiento con el cable. Sentí que lo había pateado también a él, pero volvió a intentarlo. Después pegó un salto enorme y lo desenchufó de la pared. Fue increíble quería abrazarlo, pero no podía me dolía el cuerpo”.

SALVADOR

Sin dudas, el fiel Tobi le había salvado la vida. En una lógica conmoción, Adrián cayó en el piso totalmente descompensado. El niño con parte de su cuerpo y una de sus manos completamente quemadas, salió de la vivienda y comenzó a llorar. Su tía que vive adelante lo socorrió y llamó a la ambulancia que en menos de cinco minutos acudió al lugar.

“Fue un milagro. El perro lo salvó, le estamos muy agradecidos por lo que hizo. Con esto se ganó mucho más amor del que ya le dábamos”, explicó el papá.

EL HÉROE DE LA CASA

El perro se transformó en héroe en la noche del miércoles 17 de agosto. Tobi es el compañero del niño desde 2007, cuando su familia lo recogió en la ruta 36 siendo un cachorrito. De color blanco y contextura robusta, Tobi había sido atropellado por una camioneta sobre esa misma ruta, cuando sus dueños le salvaron la vida. “Esa vez creí que se moría. Pusimos los únicos pesos que teníamos para salvarlo. Siempre lo quisimos y lo queremos mucho. Él fue el salvador de mi hijo y se lo voy a agradecer toda la vida”, finalizó Luis.



Publicado en Infosur

No hay comentarios:

Publicar un comentario